domingo, 27 de octubre de 2013

Sol Naciente


FICHA TÉCNICA
Título: Sol naciente
Autor: Claude Monet (París, 1840 – Giverry, 1926)
Cronología: 1872
Técnica: Óleo sobre lienzo
Medidas: 48 x 63 cm
Estilo: impresionista
Tema: paisaje
Localización: Musée Marmottan (París)

BIOGRAFÍA DEL AUTOR
Claude Monet fue el pintor más representativo del Impresionismo. Después de unos inicios como caricaturista en Le Havre, en 1859 se fue a París, donde mantuvo contactos con Pissarro, Renoir, Sisley y, sobre todo, Bazhle. En 1870 hizo un viaje a Londres. Allí, las particularidades del clima del país y el estudio de la obra de John Contable y William Turner le dieron otra visión del tratamiento pictórico de la luz.
De retorno a Francia en 1871, Monet se estableció en Argenteuil hasta 1878, periodo en el que pintó los cuadros más famosos y característicos del movimiento impresionista. En estas obras centra la atención en los reflejos de la luz en la superficie del agua y la atmósfera que crea este efecto. Nuevamente en París, la fama del pintor francés aumentó, y a partir de 1890 se concentró en series de cuadros en los que pintaba un mismo tema a diferentes horas del día para representar las variaciones de las tonalidades de un mismo cuerpo según la manera como incide la luz. Monet llegó a pintar más de tres mil cuadros, la mayoría de los cuales son escenas fluviales, paisajes o marinas que resumen una nueva forma de representar una realidad siempre cambiante.

DESCRIPCIÓN FORMAL
Sobre un fondo nebuloso, donde apenas se adivinan los palos de los grandes barcos mercantes y las chimeneas de las factorías del puerto, el sol, representado por una pequeña redonda anaranjada, se abre paso e ilumina las tranquilas aguas marinas, donde navegan tres pequeñas embarcaciones a remo.
En este cuadro Monet prescinde de los criterios convencionales de representación, por lo que abandona la práctica académica de perfilar y detallar los objetos. Todo lo que aparece en el lienzo es fruto de un conjunto de pinceladas, brillantes y dinámicas, que sólo insinúan y consiguen con ellos una sorprendente sensación de esbozo.
En cuanto a los colores, domina el tono azul grisáceo de la tenue neblina con la que el pintor ha envuelto toda la obra. Contrasta fuertemente el naranja del sol y su reflejo lumínico. La elección de ambos colores complementarios no ha sido casual, sino que responde al hecho de que el pintor conoce la ley del contraste simultáneo, descubierta en 1830 por el químico francés Eugène Chevreul. Según esta ley, la yuxtaposición de dos tonalidades complementarias hace que la intensidad de ambas sea mayor, lo que permite abandonar el tradicional sistema del claroscuro.

TEMÁTICA
Sol naciente muestra una apacible vista del puerto de Le Havre, donde Monet pasó su juventud. En esta obra recurre a uno de los temas preferidos de la época: la plasmación de los reflejos de la luz sobre el agua. Puede apreciarse también el interés que suscita en el pintor francés la voluntad de captar la presencia e influencia de la atmósfera en la naturaleza.

sábado, 26 de octubre de 2013

Virgen de las Rocas


FICHA TÉCNICA
Título: Virgen de las rocas
Autor: Leonardo Da Vinci (Vinci, cerca de Florencia, 1452 – Clos-Lucé, Amboise, 1519)
Cronología: 1483 - 1486
Técnica: Óleo sobre tabla pasada a tela
Medidas: 1,99 x 1,22 m
Estilo: renacentista
Tema: religioso
Localización: Musèe du Louvre (París)

BIOGRAFÍA DEL AUTOR
Leonardo Da Vinci fue uno de los humanistas y científicos del Renacimiento italiano con unos conocimientos más amplios. Se formó en Florencia al lado del pintor y escultor Andrea Verrocchio, y sus primeras obras son de temática religiosa y retratística.
En 1482 se trasladó a Milán, donde realizó su conocida Santa Cena para el refectorio de Santa María delle Grazie. De regreso a Florencia pintó el cuadro de Santa Ana, la Virgen y el Niño y el retrato de Mona Lisa, conocido como La Gioconda.
Al margen de la pintura, Leonardo Da Vinci destacó como inventor y estudioso de la naturaleza; sus trabajos se conocen por los múltiples dibujos que ilustran sus manuscritos.

DESCRIPCIÓN FORMAL
Leonardo utiliza la superposición de planos con el fin de conseguir una mayor profundidad en la escena. Poe ello, sitúa en primer plano el grupo de la Virgen, el Niño Jesús, san Juan niño y el arcángel Uriel; detrás del grupo, pinta las rocas de la cueva donde se encuentran los personajes; y entre los agujeros de las rocas, Leonardo representa un fondo paisajístico.
El grupo principal se inscribe dentro de una composición piramidal perfectamente delimitada entre la cabeza de la Virgen y los cuerpos de ambos niños. Hay que destacar el juego de las manos y las miradas de los personajes, lo cual permite hablar de composición unitaria, en la que todos los personajes se encuentran interrelacionados.
La perspectiva tiene tres partes principales: la primera trata de la disminución del tamaño de los objetos a diversas distancias, o perspectiva lineal; la segunda trata de la degradación de los colores, y la tercera, de la indefinición de los contornos que tienen los objetos vistos desde varias distancias, o perspectiva aérea.
También hay que mencionar el uso de arriesgados escorzos, como la mano levantada de la Virgen.
Leonardo utiliza dos tipos de luz: la natural entre las rocas, y la más misteriosa e irreal de las figuras. El paisaje de fondo, que no se corresponde con la realidad del paisaje toscano, es un paisaje inventado.



TEMÁTICA
La escena toma como fuente iconográfica los evangelios apócrifos. Según escritos, la Virgen descansó en una cueva durante su huida a Egipto, donde se encontró con san Juan niño, primo de Jesús, que había estado acompañado y protegido por el arcángel Uriel.


El Nacimiento de Venus



                                   FICHA TÉCNICA
Título: El nacimiento de Venus
Autor: Sandro Botticelli (Florencia, 1445 – 1510)
Cronología: 1485
Técnica: témpera sobre lienzo
Medidas: 1,73 x 2,78 m
Estilo: renacentista
Tema: mitológico
Localización: Galleria degli Uffizi (Florencia)

BIOGRAFÍA DEL AUTOR
Alessandro de Mariano Filippei, conocido con el nombre de Sandro Botticelli, inició su carrera artística como orfebre, pero pronto se sintió atraído por la pintura. Su maestro fue Filippo Lippi, y pronto recibió encargos de las mejores familias florentinas, incluidos los Medici, a través de los cuales conoció la filosofía neoplatónica.
Fue considerado en vida el pintor más popular de Florencia, y cuando Leonardo da Vinci regresó a la ciudad, el estilo Botticelli empezó a ser considerado arcaico y quedó un segundo plano. Los últimos años de su vida, Botticelli destruyó algunos de sus cuadros mitológicos y pintó escenas religiosas influido por los sermones del dominico Girolamo Savonarola.

DESCRIPCIÓN FORMAL
En el centro de la pintura se dibuja la imagen espiritual y bella de la diosa Venus desnuda sobre una concha marina. Su concepción anatómica revela un grado de idealización, tanto en las diferentes partes como en la posición de equilibrio clásico en contrapposto.
La figura esbelta de Venus se establece como eje simétrico del triángulo compositivo imaginario que se forma a partir de las dos diagonales creadas por el resto de personajes y que tiene el vértice superior en la cabeza de la diosa. Los demás personajes dirigen sus acciones directamente a Venus. Toda la escena se enmarca en un paisaje de naturaleza solitaria e ideal, acorde con la belleza armónica de la diosa.
El dibujo lineal de los contornos ayuda a distinguir con nitidez la figura del fondo, y estiliza y suaviza la forma. Con el mismo objetivo es tratada la luz, uniforme en casi toda la superficie y los colores, dominados por una paleta clara y sin estridencias.

TEMÁTICA
En la mitología clásica existen dos versiones sobre el nacimiento de Venus (Afrodita), la diosa del amor. Según Hesíodo, nació de la espuma del mar, en el que habían caído los genitales de Urano, castrado por su hijo Cronos. En una segunda versión, explicada por Homero, Venus nació en el mar y es hija de Júpiter (Zéus) y Dione, diosa de la tierra.
Lo que Botticelli representa en su lienzo no es el nacimiento de Venus, sino su llegada a las costas de Citera después de haber nacido en el mar, tal como cuenta Homero.
La diosa está acompañada por los soplos de Céfiro, el viento del oeste, y de Cloris, diosa de la brisa, y es recibida en tierra por una de las Horas, que por las flores de su vestido es identificada con la Primavera, la estación del amor.